De los delirios y la repeticiones
de un país
(La Colombia de los
90’s)
Para empezar este ensayo, me
encantaría recurrir a dos frases célebres que me parece, tienen un cierto
impacto dentro del tema que se va a tocar, puesto que por lo general, la gente
las utiliza con respecto a chismes o a ocasiones simples anteriores que han
sucedido, pero para hablar de algo serio e importante como la historia de un
país, me remito a citarlas de esta manera y en el siguiente orden: “quien no
conoce su historia, está condenado a repetirla” y “Si el rio suena, piedras
lleva”. La primera por supuesto tiene que ver con nuestra historia propia y
como lo dice el titulo los delirios de un país, y la segunda con los “chismes”
o métodos que se han utilizado para alterar el nombre de los presidentes, altos
mandos y demás, o simplemente difamarlos, pues anteriormente, si se quería
dañar el gobierno de alguien, bastaba con decir que era guerrillero u
homosexual, después, como con el Gobierno de Samper, buscar vínculos con la
mafia, y los grandes narcotraficantes, y más recientemente, ligarlos con los
paramilitares, de forma que afecte su imagen pública, para como lo dije
anteriormente, cuando el rio suena, piedras lleva, y estos “chismes” han
resultado ser reales en la mayoría de los caso, pero debido a que no conocemos
nuestra historia, y estamos condenados a repetirla.
En esta sociedad que pasó,
catalogada como los 90’s, que pudo ver grandes cambios, grandes inventos, y por
supuesto esa incertidumbre sobre el tan nombrado 2000, en donde se esperaba una
nuevo cambio, una nueva sociedad, una sociedad pacífica y “futurista” que ya no
lidiaría con las trivialidades de “los 90’s”, a pesar de haber sido una
sociedad que ya se consideraba avanzada y que había superado muchos traumas de
épocas anteriores, periodos de ignorancia y sufrimiento. Pero haciendo un
paralelo de esa sociedad que se creía avanzada y está en la que estamos, nos
quedamos en creernos “avanzados”, ya que a pesar de todo el tiempo que ha
pasado, la situación en la que estamos es prácticamente la misma, casi veinte
años después, seguimos cayendo en los mismos errores, los mismos gobernantes,
las mismas familias dirigiendo el país, la misma concentración de dinero y
demás, la misma actitud facilista y tristemente arrogante que no nos lleva a
ninguna parte, pero como “no nos importa” ya llegará ese súper presidente que
va a arreglar el país con sus poderes de visión laser de súper mejora de país,
estamos inmersos en un esperar y esperar que nunca nos va a llevar a nada
diferente que la decepción y la tristeza, de un líder que nosotros mismos escogimos.
Ahora bien, no todo es culpa del
Estado y de nuestra negligencia, pues como nos lo decía el activista de la paz,
Jaime Garzón, la educación tiene un problema de no enseñarnos lo que
necesitamos de una forma que aporte a nuestro crecimiento como gente de un
mismo sentir, de un mismo, país, gente con historia e identidad, un pueblo que
después de tanta sangre, cadenas y sufrimiento, por fin puede sentirse
orgulloso de sus raíces y sus representantes, una nación capaz y emprendedora
que está creciendo con y para el mundo, sin olvidar de donde viene y para donde
va. Pues bien, el error que cometemos por lo general es simplemente culpar a
los demás, al entorno, a las probabilidades y demás, pero jamás tomamos
conciencia del cambio por uno mismo y de empezar el movimiento de cambio, pues
así como este emprendedor abogado, solo con sus palabras logró un cambio así
fuera ligero y pasajero tuvo una intención muy valiosa y movió muchas masas
para bien, dejando un camino claro y descubierto, pero como en este país,
seguimos con los problemas de siempre, y los malos son mas, callaron esa
creciente voz para siempre, pues a los altos mando no les conviene que el país
piense sino que siga con su tonta mentalidad conformista y suba y baje la
cabeza al compás de las desgracias.
En definitiva, y aunque sé que
con un escrito no voy a cambiar el país, aun me duele, esa “repetición de la
historia” y que el rio siempre lleve piedras, pues a pesar de que nadie es
perfecto, nosotros escogemos a nuestros líderes, para luego quejarnos de ellos,
pero sin siquiera hacer un 1% de nuestra parte para cambiar la situación. sé
que muchos dirán que basta y sobra con las responsabilidades que ya tienen,
pero es importante saber que se está haciendo con la propia vida para lograr un
cambio, y de qué manera se está haciendo, edificando una identidad para el país
tal vez, luchando por un país en desarrollo, denunciando las desgracias de un
país, en fin, al menos podemos delirar con un escrito, para escapar de un país
delirante del cual nadie quiere ocuparse de los asuntos importantes.
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