Con el paso del tiempo y las
actividades que hacemos día a día, nos damos cuenta que siempre hay algo de lo
cual podemos aprender y en esta ocasión, he podido caer en cuenta que incluso
los detalles más pequeños de nuestra vida cotidiana tiene un valor inmenso
frente a la vida, nuestra personalidad y nuestro desarrollo.
En esta ocasión, el turno de brillar
ha sido de la grafología. La real academia de la lengua española, lo define
como: ”Arte que pretende averiguar, por las particularidades de
la letra, cualidades psicológicas de quien la escribe”. A partir de esto,
entendemos que esta ciencia o método de investigación psicológica, deja al
descubierto rasgos impactantes de nuestra personalidad, que no sabíamos que expresábamos
pro medio de la forma en que escribimos.
Con esto, aprendí
que hay millones de posibilidades dentro de nuestro universo para comunicar y
que no nos fijamos de ello. Por ejemplo dentro de los documentales que vimos,
se analizaron las cartas de famosos asesinos, su escritura y sus firmas, las
cuales daban a conocer sus mayores miedos y frustraciones, e incluso de como
era su personalidad estando en público y estando solos, o al tener una relación
más íntima.
Con relación a la
clase de información y documentación, se podría decir que ligado con como desarrollamos
nuestra actividades diarias, el cerebro va imprimiendo nuestra marca personal
dentro de cada acción. Esto con relación al segundo capítulo del libro de Carr,
“los caminos vitales” en donde el cerebro cada vez va dejando una huella más
grande en los caminos que se suelen recorrer y dejando pistas de nuestra
personalidad por todas partes.
Para concluir, debo
decir que es importante saber que todo lo que hacemos a lo largo de nuestras
vidas comunica, y así mismo todo lo que existe dentro del universo tiene
ciertos códigos que no siempre son evidentes pero que tienen información intrínseca
que podría o no, revelar cosas muy interesantes.
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